Haz esto, y serás el peor jugador de básquet de la historia

Sin duda alguna, ser una estrella basquetbolista es una oportunidad y privilegio con el cual no todos contamos, pues se necesita una mezcla de suerte, talento y sabiduría para aprovechar las oportunidades, esas que aparecen solo una vez en la vida. Sin embargo, tampoco significa que no podamos practicar este deporte para entretenernos, o por lo menos para divertirnos entre amistades los fines de semana.

Y cuando esto ocurre, vaya que queremos destacar entre nuestros amigos y demostrar que pudimos haber sido la próxima revelación del aro, sólo que nos dimos el lujo de rechazar esa oportunidad. Entonces, seas un profesional o solo aficionado en el mundo del básquet, si haces lo que te mencionaré a continuación, tu retiro deportista está más cerca de lo que te imaginas.

Desconoce e ignora todas las reglas

¡Claro! No hay mejor forma de ser excluido del resto de partidos de baloncesto, que haciendo caso omiso a las reglas de este deporte. Al fin y al cabo, para eso existen ¿cierto? Para romperlas todas y cada una en cada ocasión que se presente. Sigue con esta forma de pensar, y veras menguadas tus oportunidades de interactuar con un balón de básquet, por lo menos en lo que a juego grupal se refiere.

Todavía tienes la oportunidad de jugar en la cochera de la casa, con el amigo imaginario de tu infancia y lo mejor de todo, ya no tendrás que acudir a esas divertidas fiestas y reuniones a las que eras invitados por tus compañeros de equipo.

Ya en serio, si por el contrario deseas que todos te inviten a jugar y reconozcan la forma en la cual lo hacen, es momento de buscar las reglas de este deporte y estudiarlas, pero no solo textualmente, sino saber a qué se refieren en realidad.

No practiques jamás

Esto es lo más lógico que hay, sobre todo si te enfrentas a un importante juego, y es que ¿quién dice que se necesita practicar lo que ya se sabe? seguramente, todos los que son exitoso por este motivo en lo que hacen, no son tan privilegiado como tú, que puedes hacerlo sin invertir mucho tiempo en ello, o sólo buscan una manera de desperdiciar su tiempo, ya que no tienen nada más que hacer. ¿Lo crees así?

Si tu respuesta, a esto es afirmativa, entonces tal vez vaya siendo momento de visitar a un terapeuta o psicólogo, pues tienes un grave problema de egolatría. Pues, lógicamente tienes una visión errada de las cosas, y crees que solo por tener alguna destreza o facilidad por encima de otras personas, en el baloncesto, no necesitas práctica.

Pero, para que te vayas enterando, toda persona, tiene que practicar lo que sabe, para mejorar, para pulir su táctica y dejar de lado sus trabas. Lo que no se practica se olvida, o por lo menos ya no se es tan efectivo en ello.

Deja en casa, el honor deportivo

Eso que llaman espíritu deportivo, en el cual te abstienes de hacer trampa, discutir y agredir a tus rivales e incluso compañeros de equipo, es sólo una manera de restringirte de la posibilidad de liberar energías y estrés acumulado. Sigue este consejo al pie de la letra, y posiblemente ganarás además una orgullosa y bien merecida demanda por violencia física. Tú decides.

Practica con tus mejores galas

¿Quién dice que el deporte debe estar reñido con el estilo al vestir? Así que nada mejor que conseguir tus mejores pintas cada vez que vayas a un partido. La incomodidad, sudoración excesiva, resbalones, e imposibilidad para incluso brincar o driblar, son un bajo precio a pagar, si lo que deseas es hacer el ridículo con estilo.