Basquetbolistas que la historia siempre recordará(o que hicieron historia)

Claro que ya sabemos que eres excepcional en el manejo del balón y que tus dotes como jugador de básquet son verdaderamente impresionante, pero lamentablemente, sólo eres conocido por los vecinos de tu cuadra y unos compañeros de clases. Por lo menos por ahora.

Y es que, indudablemente no podemos en duda que existan verdaderos y asombrosos ases del baloncesto, pero como eso no es lo único que hace falta para que el resto del mundo se rinda a sus pies, en esta oportunidad quiero traerte una selección en la cual se incluyen aquellos jugadores profesionales de basquetball, en los cuales, una mezcla de talento, oportunidad de jugar con un equipo profesional y una buena dosis de marketing, permitirán que no sean olvidados en mucho tiempo, por los aficionados de este deporte.

George Mikan

Toda una leyenda dentro de las canchas bajo techo, y no sólo por su imponente presencia de 2, 08 metros. Sino que además, obtuvo los nada despreciables siete campeonatos de la NBA, la BAA y luego NBA, así como un premio como jugador más valioso en un juego de estrellas, eso sin contar con su trio de reconocimientos como máximo anotador de un campeonato y que fue elegido dentro del mejor quinteto de la liga durante seis oportunidades.

Así mismo, es el protagonista de dos normas curiosas, que surgieron gracias a sus indudables destrezas con el balón. En primer lugar, cuando aún no se penalizaba el tiempo con el balón en posesión, durante un partido contra el equipo de Fort Wayne Pistons, la estrategia del equipo fue pasar el tiempo interactuando con el balón, sin atacar, sólo se quería evitar que Mikan tomara posesión del mismo. Gracias a este suceso, las reglas de dominio del balón en equipo comenzaron a hacer acto de presencia.

Otra norma pionera de Mikan, fue la reformulación de la 51/52, en donde se incrementó la zona de 3 segundos, duplicando su distancia, lo que aseguraba que hombres de la estatura de Mikan se mantuvieran más alejados del aro. Por ello, fue conocida como la Norma Mikan.

Bob Pettit

Otro jugador de la vieja escuela. Tuvo 11 buenas temporadas en la NBA con los equipos de Milwaukee y St. Louis Hawks (1954-1965). Se le conoce por ser el primer jugador en alcanzar el premio de jugador más valioso de la temporada y ser nombrado dentro del mejor quinteto de la liga en diez oportunidades.

Destaca además, en los libros de la historia de baloncesto, por ser considerado como un revolucionario del ala-pívot en la NBA. Además, se sabe que tuvo problemas de racismo, contra el afroamericano Cleo Hill en 1961, cuando ingresó al equipo de los St. Louis Hawks.

Oscar Robertson

Jugador de la liga NBA de los años 60, este hombre aportó mucho a la misma. En principio, es necesario destacar que jugó catorce temporadas en la liga, siendo las diez primeras con los Cincinnati Royals (1960-1970) y luego con los Milwaukee Bucks (1970-1974). Fue campeón en el año 1971.

En el año de 1964, se impuso como jugador más valioso de la temporada, además de ser parte en nueve ocasiones del equipo ideal de la NBA e integrar en doce oportunidades el staff de un juego de estrellas. Al lado de Russell Westbrook, es el único jugador en la historia de la NBA, que a lo largo de toda una temporada, ha sido capaz de promediar un triple-doble.

Sus méritos en el básquet, le permitieron ingresar entre los mejores y más versátiles jugadores de la liga, bajo el apodo de “The Big O”.

Haz esto, y serás el peor jugador de básquet de la historia

Sin duda alguna, ser una estrella basquetbolista es una oportunidad y privilegio con el cual no todos contamos, pues se necesita una mezcla de suerte, talento y sabiduría para aprovechar las oportunidades, esas que aparecen solo una vez en la vida. Sin embargo, tampoco significa que no podamos practicar este deporte para entretenernos, o por lo menos para divertirnos entre amistades los fines de semana.

Y cuando esto ocurre, vaya que queremos destacar entre nuestros amigos y demostrar que pudimos haber sido la próxima revelación del aro, sólo que nos dimos el lujo de rechazar esa oportunidad. Entonces, seas un profesional o solo aficionado en el mundo del básquet, si haces lo que te mencionaré a continuación, tu retiro deportista está más cerca de lo que te imaginas.

Desconoce e ignora todas las reglas

¡Claro! No hay mejor forma de ser excluido del resto de partidos de baloncesto, que haciendo caso omiso a las reglas de este deporte. Al fin y al cabo, para eso existen ¿cierto? Para romperlas todas y cada una en cada ocasión que se presente. Sigue con esta forma de pensar, y veras menguadas tus oportunidades de interactuar con un balón de básquet, por lo menos en lo que a juego grupal se refiere.

Todavía tienes la oportunidad de jugar en la cochera de la casa, con el amigo imaginario de tu infancia y lo mejor de todo, ya no tendrás que acudir a esas divertidas fiestas y reuniones a las que eras invitados por tus compañeros de equipo.

Ya en serio, si por el contrario deseas que todos te inviten a jugar y reconozcan la forma en la cual lo hacen, es momento de buscar las reglas de este deporte y estudiarlas, pero no solo textualmente, sino saber a qué se refieren en realidad.

No practiques jamás

Esto es lo más lógico que hay, sobre todo si te enfrentas a un importante juego, y es que ¿quién dice que se necesita practicar lo que ya se sabe? seguramente, todos los que son exitoso por este motivo en lo que hacen, no son tan privilegiado como tú, que puedes hacerlo sin invertir mucho tiempo en ello, o sólo buscan una manera de desperdiciar su tiempo, ya que no tienen nada más que hacer. ¿Lo crees así?

Si tu respuesta, a esto es afirmativa, entonces tal vez vaya siendo momento de visitar a un terapeuta o psicólogo, pues tienes un grave problema de egolatría. Pues, lógicamente tienes una visión errada de las cosas, y crees que solo por tener alguna destreza o facilidad por encima de otras personas, en el baloncesto, no necesitas práctica.

Pero, para que te vayas enterando, toda persona, tiene que practicar lo que sabe, para mejorar, para pulir su táctica y dejar de lado sus trabas. Lo que no se practica se olvida, o por lo menos ya no se es tan efectivo en ello.

Deja en casa, el honor deportivo

Eso que llaman espíritu deportivo, en el cual te abstienes de hacer trampa, discutir y agredir a tus rivales e incluso compañeros de equipo, es sólo una manera de restringirte de la posibilidad de liberar energías y estrés acumulado. Sigue este consejo al pie de la letra, y posiblemente ganarás además una orgullosa y bien merecida demanda por violencia física. Tú decides.

Practica con tus mejores galas

¿Quién dice que el deporte debe estar reñido con el estilo al vestir? Así que nada mejor que conseguir tus mejores pintas cada vez que vayas a un partido. La incomodidad, sudoración excesiva, resbalones, e imposibilidad para incluso brincar o driblar, son un bajo precio a pagar, si lo que deseas es hacer el ridículo con estilo.

Pon a driblar el balón y tu salud te lo agradecerá

El basquetball, se ha convertido en un juego cada vez más popular. No solamente, se ubica entre los deportes de equipo favorito entre los jóvenes, adolescentes y estudiantes, sino que entre los adultos, se ha popularizado en magnitudes sorprendentes. Llegando al punto en que es practicado en los jardines y porches, sin necesidad de formar equipos. Un balón y un aro bastan. Aunque no hay nada mejor que celebrar una competencia entre amistades.

Ahora, es importante saber que no se trata de una moda momentánea, las razones que se esconden bajo la práctica del básquet van mucho más allá. Por ello, es que en este post queremos develarte los secretos que se esconden celosamente bajo la práctica de este deporte.

Vigila y fortalece tu salud mental

Muchas personas desconocen, que jugar básquet resulta en un excelente ejercicio oxigenante del cerebro, y no me refiero sólo en el caso de niños, en los cuales estimula los reflejos y la agilidad mental, sino que también es capaz de mejorar el desempeño en múltiples habilidades, tales como concentración, memoria, autocontrol, equilibrio.

Así mismo, permite que quienes le practican frecuentemente, gocen de un buen humor, reducción de estrés y ansiedad, fortalezcan su autoestima, confianza y personalidad. ¿La razón? Mientras se dribla e interactúa con el balón en básquet, se liberan endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad.

Promueve las relaciones sociales

Como todo juego en equipo, se basa en el apoyo, comunicación y respeto entre los compañeros y el equipo rival.  Y como las luchas por el balón, resultan muy divertidas las interacciones sociales que ocurren tienden a ser muy amenas. Es por ello, que resulta una buena opción si se quiere afianzar la convivencia y relaciones sociales entre vecinos, colegas, alumnos y chicos problemáticos.

Mejora la salud física y previene enfermedades

En el caso de los niños, es muy conocido que estimula el crecimiento corporal, y mejora la masa y tono muscular. Pero estos no son los únicos beneficios de este deporte, aunque si los más conocidos. Veam0os que más puede hacer por la salud.

Se trata de un deporte que en pacientes asmáticos, y con enfermedades de tipo respiratorias, es muy recomendado, ya que no sólo incrementa la capacidad pulmonar sino que también es capaz de estimular la limpieza de las vías respiratorias. Sólo basta con tomar como consideraciones generales tomarse el ejercicio con calma, sin forzar la resistencia corporal y mantenerse hidratado.

En personas con problemas circulatorios y musculo esqueléticos, también se recomienda el básquet, ya que permite que la circulación e irrigación sanguínea se extienda en todo el cuerpo, además que como mencionaba anteriormente fortalece el tono y masa muscular, con lo cual si se le practica con frecuencia y sin gran exigencia física (estilo de profesionales), tu estructura ósea te lo agradecerá.

Y para las personas con enfermedades cardiovasculares, y otras afecciones del corazón, jugar básquet es una excelente manera de lograr la sincronización del ritmo cardiaco.

A su vez, emerge como un excelente deporte para tratar la obesidad, sobrepeso y reducción del colesterol, gracias a la cantidad de calorías que fácilmente se pueden perder al jugarle.

En definitiva, este deporte no sólo permite tratar muchas enfermedades, sino que también resulta efectivo en la prevención de las mismas, como es el caso de los trastornos de alimentación y la depresión.